El WWR Medellín 2026: World Championship Qualification Tournament llegó a su cierre dejando una huella profunda en el rugby en silla de ruedas internacional. Durante cuatro jornadas de competencia, Medellín recibió a seis selecciones nacionales que llegaron a Colombia con un mismo objetivo: competir al más alto nivel y acercarse al Campeonato Mundial de Brasil 2026.
El torneo reunió a Netherlands, Colombia, New Zealand, Chile, Argentina y Switzerland en una competencia intensa, exigente y emocionante, donde cada partido confirmó el crecimiento del rugby en silla de ruedas en la región y el nivel competitivo de las selecciones participantes.
Medellín fue mucho más que una sede. Fue una plaza vibrante, preparada para recibir un evento internacional de gran exigencia deportiva, logística y humana. En el Coliseo Iván de Bedout se vivieron jornadas de alto rendimiento, emoción, respeto deportivo y una conexión especial entre atletas, delegaciones, organización, voluntarios y público.
Netherlands, campeón del torneo
La selección de Netherlands se consagró campeona del torneo después de una participación sólida, competitiva y constante. Su desempeño durante la competencia confirmó la experiencia, el rigor táctico y la jerarquía de un equipo acostumbrado a competir en escenarios internacionales de alto nivel.
Con una campaña destacada y una final de gran exigencia, Netherlands cerró Medellín 2026 en lo más alto del podio, dejando claro por qué fue uno de los equipos más fuertes del certamen.





Colombia, la gran revelación
La Selección Colombia fue una de las grandes protagonistas del torneo. El equipo nacional llegó a la final invicto, firmando una campaña histórica y demostrando carácter, crecimiento competitivo y una enorme conexión con el público local.
Colombia no solo alcanzó el segundo lugar del torneo: también confirmó que el rugby en silla de ruedas del país atraviesa un momento de expansión, madurez y proyección internacional. Su desempeño fue una muestra de disciplina, unión y talento, y dejó una sensación clara: Colombia está lista para competir de frente contra selecciones de gran trayectoria.
El subcampeonato representa mucho más que una medalla. Es una señal del trabajo que viene realizando el país para fortalecer el deporte adaptado, impulsar procesos competitivos y construir una presencia cada vez más fuerte en el escenario internacional.
New Zealand completó el podio
El tercer lugar fue para New Zealand, una selección que también dejó una participación de alto nivel en Medellín. Su intensidad, experiencia y capacidad competitiva fueron parte fundamental del nivel general del torneo.
Con su presencia en el podio, New Zealand reafirmó su lugar dentro de las selecciones protagonistas del campeonato y aportó partidos de gran exigencia para el desarrollo deportivo del evento.





Un torneo de alto nivel competitivo
Más allá del podio, Medellín 2026 fue un torneo marcado por el equilibrio, la intensidad y el crecimiento de cada selección participante. Chile, Argentina y Switzerland también tuvieron actuaciones valiosas, aportando partidos exigentes, momentos memorables y una presencia fundamental para el desarrollo del campeonato.
Cada equipo llegó a Medellín con identidad propia, con procesos deportivos en construcción o consolidación, y con atletas que demostraron entrega, preparación y compromiso con el crecimiento del rugby en silla de ruedas.
El resultado fue una competencia internacional de gran valor deportivo, donde el nivel general confirmó que el rugby en silla de ruedas sigue expandiéndose con fuerza y que la región cuenta con talento, organización y proyección.
Medellín, una sede a la altura del evento
La ciudad de Medellín respondió como una verdadera plaza internacional. El Coliseo Iván de Bedout fue escenario de jornadas llenas de energía, competencia y emoción, consolidándose como un espacio capaz de recibir eventos deportivos de alto impacto.
La organización, la logística, el acompañamiento técnico y el trabajo de cada equipo operativo permitieron que el torneo se desarrollara con altos estándares. Desde la preparación de cancha hasta el acompañamiento a delegaciones, cada detalle fue parte de una experiencia deportiva que dejó una imagen positiva para Colombia ante la comunidad internacional.
Medellín no solo fue anfitriona. Fue parte activa de la historia del torneo.
Gracias a quienes hicieron posible Medellín 2026
Un evento de esta magnitud no se construye únicamente dentro de la cancha. Detrás de cada partido hubo un equipo humano comprometido con el buen desarrollo del torneo.
Desde FECOLDRUS extendemos un reconocimiento especial a los voluntarios, oficiales, personal logístico, equipos técnicos, personal médico, organización, delegaciones, árbitros, aliados y a todas las personas que hicieron posible que Medellín 2026 se viviera con orden, profesionalismo y calidez.
Su trabajo fue fundamental para que atletas, entrenadores, delegaciones y público pudieran vivir una experiencia deportiva de alto nivel.
Rumbo a Brasil 2026
Medellín 2026 no fue solo el cierre de un torneo. Fue también el inicio de una nueva etapa para las selecciones que continúan su camino hacia el Campeonato Mundial de Brasil 2026.
El torneo dejó resultados, emociones, aprendizajes y una certeza: el rugby en silla de ruedas sigue creciendo, sigue abriendo caminos y sigue demostrando que el deporte es una herramienta de inclusión, alto rendimiento y transformación social.
Colombia vivió un torneo histórico. Netherlands levantó el título. New Zealand completó el podio. Y Medellín quedó en la memoria como una sede que estuvo a la altura de un evento internacional.
Este campeonato no solo se jugó.
Se vivió. Se compartió. Se celebró.
Y dejó una huella enorme para el futuro del rugby en silla de ruedas.

